lunes, 22 de diciembre de 2014




Me fui plasmando en cada verso...
me fui diluyendo en tus aguas
en cada nota que emitía tu maldito ser

Cuantas veces dejaste en espera mi llamada
cuantas veces me quedé esperando ese "lo siento"
la cuenta se ha perdido, al igual que mi amor por ti.

Ahora te veo, como lo que nunca vi en ti...
bastardo maldito...que me has hecho.
que hay en ti que me vuelve tan ingenua
porque mi deseo crece en un segundo...
pero el amor, el amor se fue, no se a donde
ni con quien...pero de ha dio

Corrompí mi alma por el deseo de un cuerpo
tu sexo es lo único que me cautiva, ya no te veo igual.
si, soy una perra ya lo has dicho.
no voy a discutir más contigo...
hoy te quedas en silencio...
Bastardo...que me has hecho, que poder tuviste en mi
para que hoy, mi mente cocinara tu fin.

huí de esas voces, pero tú obligabas a mi mano derecha a  seguir.
te queda un soplo de energía...yo me desnudo ante ti, no se si me miras
o ya te está cargando la chingada.. Mi danza es para ti. Mírame! así me querías ver, no?
No te duermas hijo de Puta es falta de educación ignorarme (más)

sigo bailando sigo tocándome ...te miro
te beso...estas frio y yo...yo también soy parte de esa frialdad que hoy te cubre.

he conseguido el éxtasis  en mi cuerpo. ya no te necesito.

miércoles, 17 de diciembre de 2014




 MELINA
Para mi querido hermano Juan Carlos. 

 Ahí estaba ella, sentada en la esquina de aquel bar, sola, como casi siempre lo hacía;Había bebido lo suficiente como para ponerse a llorar como un perra pidiendo entrar a casa después de que su amo la echa, - ¿saben lo que es eso?, No, No lo creo- pues ahí estaba llorando, pidiéndome perdón, mirándome con  esos ojos tan llenos de tristeza. –lo sabía- algo malo pasaba…

Ahora que la veo tan borracha, recuerdo lo vagabunda que era, tan fiestera, tan “divertida” y ahora después de esos múltiples fracasos, algunos  causados por ella misma, por ser necia idealista, soñadora…el caso es que ha cambiado, ahora es tan patética, bebe sola en casa, detesta ir a lugares concurridos porque según ella se “engenta” y tiende a desesperarse, cuando antes era la loca de la fiesta y el paseo; Ahora prefiere una reunión en el calor del hogar, que irse de rumba aunque sea por festejar algo “destacado e importante” . La última vez que salí con ella fue a un antro de esos para “gays” y la muy loca, terminó por sentarse a beber casi pidiéndome que la dejara sola. No volví a desear una salida a su lado. Aun así la amo, he estado con ella en cada etapa de su vida y es “buena bestia”  se mete en líos pesados pero nunca niega ni se deslinda de sus actos . Sigue siendo tan apasionada solo que ahora en verdad la veo que sus ganas se le van solo en querer, hasta el momento  cuando hablamos de sexo ella lo lleva a un ambiente donde puedo imaginarlo, donde yo desearía estar a su lado y “coger” como unos marihuanos desenfrenados – ¿han cogido en este éxtasis de la perdición?- realmente es muy bueno – creo que  ella  deja salir esa puta que habita en su interior.

Ahora que lo recuerdo, desde que se largó ese pendejo  es selecta, no lleva a su cama a nadie que le provoque emociones, es decir “se echa un palo y ya” nada de sentimientos ni pendejadas como ella lo llama. Aunque a decir verdad  sé que desde hace tiempo sigue guardando la espera  de que él regrese. Se ha vuelto un tanto aburrida, pero cuando se desempolva sale un poco de lo que era ella, feliz, sonriente y divertida.

Cuando la veía  caminar del brazo de sus –cariños- sentía una enorme necesidad de tenerla para mí, de saber que hay más allá de lo que muestra y no me refiero a su cuerpo, si no a esa mujer que no quiere dejar salir por miedo, miedo a enamorarse, de entregarse en la pasión de un beso.

La he deseado mil veces…Una noche que ella estaba en la “depre” me llamó, acudí de inmediato, sus niños dormían y ahí estaba ella pasando a ser una niña mas , asustada , triste, sola…le tomé el cabello y la recargué en mi pecho ella se durmió enseguida y yo la besé , le acaricie, la olí hasta traerme su aroma  navegando en mi ser; dormí a su lado. Al día siguiente estaba como si nada, estaba de buen humor y ya no me necesitaba.Salí rumbo a casa, aun tenía su sabor en mi boca, quería  hacerle el amor, la deseaba, deseaba que fuera mía que dejara de verme como lo hacía…estas ideas me atormentaban en  el “bus”  mientras me devolvían  al mundo real con un tremendo pisotón  y los codazos metidos hasta el fondo de mis costillas.

Opté por dejar de verla, ponía excusa para ya no tenerle cerca ya no sería posible nada, ya no más comidas con los niños, ya no más desvelos, ni de noche de pelis”;  Le estaba dando la salvación a mi alma podrida, estaba emocionándome por alguien que era un perfecta estúpida soñando que EL llegará y la buscara como antes...

Pasaron meses y cuando me creí a salvo de esa obsesión, llamó a mi puerta y me abrazó tan fuerte que lo más que pude hacer  en mi idea estúpida de sentirme parte de ella, la besé, la besé tan de prisa y con una ansia enorme que no me importaba el manoteo, la repulsión que en sus ojos podía verse  (eso era lo que creía) , ya no dijo nada se dio la vuelta y me dejó ahí pensando en todo sin tener sentido de nada. Los días pasaron sin tener noticas de ella; hasta q un buen día me armé de valor y fui a verla, no había enrollado discurso alguno, solo toqué y al abrir ella la puerta uno de sus tremendos salió corriendo, dándome la bienvenida con tremendos brincos; Me invitó a pasar y antes de que yo pudiera decir algo me soltó tremenda cachetada.

-qué pasa contigo, desde cuando me ves así- has pensado en nuestra amistad?

¿No ha quedado claro lo que tu significas para mí?, porque te empeñas en complicar más mi vida.

Eran parte de las mil preguntas que sabía que había ensayado  para decirme, la conocía tanto que sabía en que momento se pondría a llorar…
Melina tenía razón, con qué derecho le daba más problemas, con qué derecho había llegado a querer meterme en su vida . Me vi obligada a ser lo mas sincera posible sin dejarme guiar por lo que en esos momentos sentía.

-Meli, no se qué pasó, pero si estoy aquí es para pedirte una disculpa; si, es verdad no tengo derecho en complicarte la vida así, se de tu cariño por mi y quizás eso me dio la pauta para querer abrir esa nota en tu alma…

-Meli, no llores!!! No lo soporto, no soporto tu tristeza, no soporto que llores por mi culpa. Lamento confundirte…

Se hizo un silencio por un instante que fué  roto por un llanto inconsolable , entre sollozos decía que no sabía que hacer y me pidió que me retirara que ella llamaría cuando fuera prudente.

Salí de ahí con la incertidumbre de  ese “no se que hacer”. ¿Qué habrá querido decir con eso?, será que ya no desea más mi amistad y eso la tiene confundida. salí como aquellos perros solitarios que cruzan a lo pendejo las calles, en mi mente solo estaba Melina, mi querida Melina...
Cuando por fin llegué a casa me puse a revisar los “mails”  entre una cheve y otra el tiempo avanzó ya pintaban para las 10 de la noche cuando tocaban a la puerta, parecían que la quisieran tumbar de un fregadazo . Era ella..Meli

-puedes abrir? Necesitamos hablar.

Abrí la puerta con un sobresalto del corazón, no sabia que pasaba pero lo que fuera me tenía entusiasmada; Meli había venido a mí y lo que diría simplemente no lo esperaba:

-Lala, desde ese beso no sabía que decir, me tenías confundida, sabes que respeto tu identidad, tus gustos, pero no estoy en esos “planes”  o al menos eso es lo que me taladra la razón. Admito  que ese beso me gustó y desde entonces recuerdo cada detalle que has tenido conmigo, sería una locura apostar por algo que sé  sería pura mera curiosidad de mi parte, pero si lo reprimo me pasaré lamentando cada día por no dejarme llevar.

Aquella confesión me hacía la Mujer mas feliz, yo, Laura o Lala como Meli me decía, estaba teniendo una oportunidad de amarla; La tomé en mis brazos y la besé, fue un beso a miel a desesperación a un deseo contenido…

-Meli te quiero desde años, desde tu risa chillona, hasta te quiero cuando usas esos taparrabos y vas conmigo, cuando prefieres entrar a ver películas sádicas cuando hay opción de romance, te quiero con tus borracheras, con tus manías de andar en calzones al preparar el desayuno de los niños…no sé Meli, pero te quiero asi, toda tú.

Hubiese querido hacerle el amor en ese instante, pero no, aunque yo lo deseaba, estaba dispuesta a ganarme ese momento, a esperar por tenerla completamente para mí…mía como siempre lo quise, como alguna vez la tuvo Juan, Roberto, Antonio, como quizás la tuvieron mil hombres , pero sería mía y esperaría el tiempo que fuera para amarla completamente.

Iniciamos ese romance en secreto, no por vergüenza de su parte, si no porque detrás de nosotros, de nuestro cariño estaban ellos, los niños, y eran ellos los que se sentirían confundidos al verme como la tia Lala y luego como la novia de mamá, nuestra relación fue siempre de respeto, aun  seguía contándome de EL pero ya no me importaba, ahora la tenía y eso me era suficiente.

Una noche al terminar de ver  las pelis de los niños, nos dispusimos a disfrutar de una copa, ya los niños dormían y había llegado el momento para nosotras… fumamos un cigarro mientras ella me hablaba de su trabajo, de un revoltijo de cosas...

-Lala, creo que dejaré el empleo, ya no me siento a gusto. Últimamente tengo ganas de hacer otras cosas, siento que estoy estancada en lo mismo, como quizás también con lo nuestro; ¿hace cuanto salimos? -¿ 4 meses?¿ Porque no me has tocado? , no te soy atractiva?.

La pregunta de Melina me tenía confundida, no sabía q responder… la deseaba con toda el alma pero nunca había tal ocasión y con ella tampoco se sabía que reacción tener.

La tomé de la mano mientras la miraba fijamente, acaricié su rostro y la besé  hasta llegar a la recamara, fui desprendiendo su ropa, con mi lengua rocé sus pezones rígidos, ella no sabía que hacer, pero yo era experta, me tocaba hacerla mía, ya aprendería;Mi mano fue tocando su sexo, pude sentir su respiración agitada, me fui bajando por su abdomen hasta llegar ahí, ese cueva de placer, el dulce y tibio néctar  estaba por recibir, mi lengua la hacía gemir como una maldita perra en celo, me pedía más…se fue desenvolviendo, ya su cuerpo hablaba conmigo, sentí su lava en mi boca, era tan exquisito…ella se procuró a hacer lo mismo, sus dedos entraban y se movían como peces en el agua dentro de mí, bajó y recibí un  sexo oral maravilloso, quizás no el mejor, pero si el más esperado de mi vida.


La mañana estaba fría me paré a cerrar la venta y  al volver a la cama noté que no estaba, fui hacía la cocina y en la puerta del refri” había una nota.

 “LALA, VOY A CASA DE MAMÁ, DE ALLI SALDRÉ, TENGO UN ASUNTO PENDIENTE, PASE LO QUE PASE RECUERDA QUE TE QUIERO. CON CARIÑO:  MELI”.

Me vestí y salí rumbo a casa, no le llamé, por algo había dejado esa nota en lugar de llamarme. Había caido la noche me confundía e intrigaba que por qué no se había reportado, estaba envolviéndome en mis ideas cuando sonó el teléfono; corrí deseosa que fuera ella … una voz angustiada me volvió al piso.

-Lala, está contigo Melina? – me decía su madre al otro lado del teléfono.

-salió desde la mañana, él regreso desde hace semanas, por eso esa cabrona había estado muy inquieta, él la está buscando vino anoche hasta acá. Y le di el número de ella. Creí que sería bueno que hablaran , creí que ella ya lo había olvidado. Lala, han pasado 2 años, será posible que le guarde cariño?.

No sabía que decir, me estaba muriendo por dentro, ahora quizás entendía porque esa decisión de pronto, quizás quería probarse, probar que sentía conmigo, probar si era lo mismo…debí saberlo.

 Colgué  después de decirle que la buscaría que todo estaría bien.  Cuando por dentro decía que todo iba a estar de la chingada si ella había decidido volver, si ella en este momento estaba “cogiendo con él.

 Fui a lugares donde sabía que ellos se veían, y nada, ni siquiera amigos la habían visto, cada que llamaba a su móvil la operadora caga palo me sonaba en los putos oídos “coge con otro, coge con otro” …

Había recorrido casi todo los lugares, iba ya decidida a irme a casa, ya eran muy noche, casi de madrugada ; como era posible que se desapareciera así sin importarle yo, lo peor  sin importarle sus hijos…

-Lala?, querida ven por mí, ven que ya no puedo más, estoy con el tejaban de “don Juan” Ven de prisa antes que me saquen de este lugar.

La voz de Meli me devolvió parte de tranquilidad, corrí hasta donde me dijo que estaba, hablé a su madre que ya me tenía harta con tanta llamada, aun sabiendo que estaba preocupada  no entendía porque me dejaba una carga a mí, quizás sabía de lo nuestro…

Al llegar la vi, perdida como hacía mucho no la veía…

Pregunté lo que había pasado y me gritó lo que quizás no hubiese querido escuchar.

ÉL VOLVIO LALA, ÉL VOLVIO POR MI Y YO LE HE ACEPTADO, ME VOY LALA, SABES CUANTO LO AMO LO HE ESPERADO TODO ESTE TIEMPO…LO QUE PASÓ FUE LINDO, PERO NO ESTOY EN ESE PLANO, QUIZAS FUE POR SOLEDAD…PODRÁS PERDONARME?...LALA…LO…

Ya no dijo nada se dejó caer de lo ebria que estaba; busqué entre sus contactos el número del maldito que había vuelto para llevársela…era asunto suyo, no mío.

Él llegó casi de inmediato,  con un cariño la abrazo hasta subirla al coche, yo estaba quieta mirando una escena que me estaba envenenando el alma, ¿Por qué Meli, porque me has hecho esto?. Un claxon me despertó,  me subí al coche y nos dirigimos a su casa. Él la dejó en la cama y me miraba como diciendo “a qué hora te vas”.No sabía nada, desconocía todo lo que en esa recamara un día antes había pasado. Meli despertó lo llamó, el acudió a ella, mientras acomodaba la almohada para q estuviera cómoda.

-Meli, porque hiciste eso, qué pasó. Lala te encontró y me llamó, dónde está el niño, dónde están los niños? . estas bien?

Meli me miraba fijamente, lo que intentaba decirme lo desconocía, y ahora ya me valía madres.

Él la abrazó, ella le correspondió con  un beso tan profundo, le pidió que fuera por sus hijos y que regresara a quedarse en casa.

Todo estaba dicho, yo salía sobrando.

La dejé sin ningún reproche, comprendía que la culpa no era de ella, ellos tenían una familia y ni siquiera ella sabía que él volvería… No le tenía rencor, sólo sentía una enorme pena porque jamás la volvería a ver , porque quizás él volvería a su vida de Don Juan y la dejaría nuevamente y yo ya no estaría ahí para ser su pañuelo, no está vez.

Me acerqué a despedirme, ella dormía, la contemplé por unos minutos. Y la dejé…sintiéndola ajena como  quizás siempre lo fue, como nunca dejó de serlo, Siempre le perteneció a él y yo había llegado a inquietar o llenar la soledad de su alma.